Experimentos botánicos
En el proceso de entender la forma de aproximarse al mundo de los naturalistas, he realizado algunos dibujos científicos y un taller de jardines verticales para poder construir un jardín en la sede de los niños participantes. Este proyecto fue gestado en colaboración con Corporación Manos y Naturaleza, la Escuela de Arte UC, Andrés Herrera y Felipe Sepúlveda, durante Octubre y Noviembre del 2009.
Taller de jardines verticales y libro botánico
La primera versión de este taller nació como una colaboración entre Fundación América, la Escuela de Arte PUC y tres artistas visuales de la UC. La idea principal fue otorgar herramientas a los niños participantes del taller para construir un jardín vertical, junto con enseñarles los beneficios de éste y estudiar las especies de plantas que colocaron en él, para que finalmente puedan replicarlo en sus casas y tomar conciencia ambiental.
En la primera sesión, se les preparó una presentación sobre los jardines verticales más famosos a nivel mundial. (Madrid, Francia y Viena) y se les explicó sobre los beneficios de éstos y sobre cómo maximizan los espacios.
La segunda parte consistió en construir el jardín con los niños. Medir la pared, cortar las maderas, aserruchar, atornillar, martillar, pintar, preparar los maceteros hechos de desechos, instalar el sistema de riego por goteo, preparar la tierra para las plantas (elegidas especialmente para las necesidades de la Corporación a la que pertenecían. Las especies elegidas fueron flores, frutillas, plantas medicinales, aromáticas y enredaderas para que posteriormente cubrirán la pared). A cada niño se le encargó una planta, y todos se encargan de regar el jardín por turnos, fomentando así el trabajo en equipo y la colaboración.
La tercera etapa consistió en estudiar las plantas desde una perspectiva científica, estudiando su anatomía y su estructura a través del dibujo botánico. En dos sesiones, una a lápiz y otra en acuarela donde cada niño analizó su planta creando ilustraciones de ésta, las que posteriormente, se unieron con el instructivo de cómo construir el jardín, para poder entregarlo a sus familiares y replicar el jardín en sus casas.
Al mismo tiempo, el taller funcionó en distintos niveles. Se realizó un registro de fotografía clase a clase, donde los niños también participaron turnándose la cámara. También, el jardín aportó visualmente el lugar físico donde se colocó, dándole color y vida a una pared sin ningún valor. Finalmente, ya terminado el taller, son los niños los encargados de mantener su jardín vivo y bien cuidado a través de las estaciones del año.
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